22 agosto 2011

Romper

Rompí a llorar. Me encanta esa expresión. No se dice rompí a comer o rompí a caminar. Rompes a llorar o a reír. Creo que merece la pena hacerse añicos por esos sentimientos.

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, Albert Espinosa

19 agosto 2011

Odio

El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra. El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica.

Haruki Murakami

04 agosto 2011

Hamlet

¿Todavía aquí, Laertes? ¡A bordo, a bordo! ¡Qué vergüenza! El viento sopla a espaldas de tu nave, y está esperándote. Oye: que mi bendición sea contigo (poniéndole las manos sobre la cabeza), y procura grabar en tu memoria estos preceptos:
No reveles tus pensamientos, ni ejecutes ninguna idea inconveniente.
Muéstrate afable y sencillo, pero, en modo alguno vulgar.
Los amigos que tengas y cuya adhesión hayas puesto a prueba, sujétalos a tu alma con garfios de acero; pero no encallezcas tu mano agasajando a todo camarada recién salido del cascarón sin plumas.
Procura evitar toda contienda, pero, una vez en ella, obra de modo que sea el contrario quien se guarde de ti
Presta a todos tu oído, pero a pocos tu voz.
Oye la censura de los demás, pero reserva tu juicio.
Sea tu vestido sea tan dispendioso cuanto lo permita tu bolsa, pero sin pecar de exagerado; rico, pero no fastuoso, pues que el traje revela frecuentemente al hombre y en Francia, las personas de más elevado rango y posición muéstranse, en esto principalmente, como modelo de finura y esplendidez.
No pidas ni des prestado, porque el prestar hace perder muchas veces a un tiempo el dinero y el amigo, y el tomar prestado embota el filo de la economía.
Y sobre todo, sé sincero contigo mismo, de lo cual debe seguirse, como sigue la noche al día, que puedas ser falso con nadie.
Adiós, y que mi bendición haga fructificar en ti estos consejos.

Hamlet, William Shakespeare

29 julio 2011

Prioridad

El problema no está en avanzar, el problema está en no considerar que existe una prioridad absoluta que es el ser humano. Cuando digo que no tiene ningún sentido enviar a Marte una sonda para ver si hay agua, cuando digo que esa actitud es totalmente absurda, lo hago teniendo en cuenta que hemos acabado con el agua que teníamos en la Tierra, que hemos contaminado los ríos, los lagos y hasta los océanos. ¿Y luego queremos saber si hay agua en Marte? No es que esté en contra del desarrollo tecnológico y científico. Eso sería absurdo [...] Estoy a favor de reorientar ese desarrollo hacia el ser humano y de considerarlo como una prioridad absoluta. No tiene ningún sentido que juguemos a explorar el espacio cuando aquí en la Tierra hay gente que muere de hambre todos los días.

José Saramago

16 julio 2011

Perder

El conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esta tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improviso.

Tokio blues, Haruki Murakami

13 julio 2011

Nada

- ¿Así que piensas que Jörg no es nada si no ha llegado a ser lo que quería? ¿Piensas que todos aquellos que no han visto cumplidas sus esperanzas no son nada? Entonces no quedan muchos que sean algo. Yo no conozco a nadie cuya vida haya sido como la había soñado.

El fin de semana, Bernhard Schlink

08 julio 2011

Débil

No entiendo a quienes dicen: "Yo soy débil", y se resignan a serlo. Ya que se tiene la conciencia de serlo, ¿por qué no luchar para enmendar la propia naturaleza?

Anna Frank

02 julio 2011

Torre

Algún día iba a tener todos los libros del mundo, estantes y estantes llenos. Viviría en una torre hecha de libros; me pasaría el día leyendo y comiendo melocotones. Y si algún caballero con armadura se atrevía a acercarse en su blanco corcel y a rogarme que le lanzara mi trenza, lo acribillaría con huesos de melocotón hasta que se marchara.

La evolución de Calpurnia Tate, Jacqueline Kelly