¿Qué haces? Quieres llenarte los ojos de ella, reconócelo. Quieres tener las
dimensiones de su elástico cuerpo, contemplar su sonrisa y su modo
de bajar los párpados, seguir las yemas de sus dedos teñidas con
alheña. ¿Adónde va a parar todo esto? Nada de eso te había pasado nunca
con las que la superaban en hermosura, en belleza y en renombre. Esto
es doloroso, y más doloroso aún el que tú la quieras. No te mientas a
ti mismo; tú la quieres hasta morir.
Palacio del deseo, Naguib Mahfuz